Ir al contenido

Destacados:

  • Baldosa hidráulica
  • Zellige
  • Terracota
Demosaica
  • Baldosas hidráulicas
  • Zellige
  • Terracota
  • Otros productos
  • Blog
  • Contacto
  • Español

Destacados:

  • Baldosa hidráulica
  • Zellige
  • Terracota
Demosaica

Inicio - Zellige - Desperfectos y mantenimiento de zellige: causas y soluciones

Desperfectos y mantenimiento de zellige: causas y soluciones

Fecha
  • 01.03.25

Contenido

Los desperfectos del zellige se dividen en dos grupos. Los que forman parte del material —craquelado del esmalte, bordes irregulares, variación de tono entre piezas— no son un fallo y no se reparan. Los que sí lo son —piezas huecas, fisuras que atraviesan el barro, juntas abiertas o manchas persistentes— vienen de la colocación, del agua mal gestionada o de un mantenimiento de zellige con productos inadecuados.

¿Qué es un desperfecto real y qué es el carácter del zellige artesanal?

Un desperfecto real afecta a la sujeción de la pieza, a la estanqueidad del paño o al barro. Lo demás es la huella del proceso: el zellige se moldea a mano, se seca, se cuece en horno tradicional, se esmalta, se vuelve a cocer y se talla pieza a pieza. Ese proceso artesanal de fabricación del zellige es lo que hace que cada pieza sea única en color, forma y tamaño.

Forma parte del material y no se repara:

  • Craquelado: una red de grietas finísimas en el esmalte que no continúa en el barro.
  • Variación de tono y de brillo dentro de una misma referencia y entre horneadas.
  • Bordes ondulados, esquinas romas y pequeñas mellas del tallado manual.
  • Poros, cráteres y burbujas del esmalte, más visibles en los colores oscuros.
  • Diferencias de milímetros en medida y espesor entre piezas del mismo formato.

Es un desperfecto y hay que actuar:

  • Pieza que suena hueca al golpearla con el nudillo: no ha agarrado al soporte.
  • Fisura que atraviesa esmalte y barro, con los labios desalineados.
  • Esmalte saltado hasta dejar el barro a la vista en una zona que se moja a diario.
  • Junta abierta, pulverulenta o que se deshace al pasar el dedo.
  • Mancha que no sale con agua templada y jabón neutro y que va a más.

Las guías de instalación del sector dan por hecho que entre el 15 % y el 20 % de las piezas llegan con alguna imperfección del primer grupo. No es material defectuoso: es el margen con el que el alicatador elige pieza a pieza. Cómo sacarle partido a esa irregularidad lo desarrollamos en el artículo sobre el zellige irregular y su imperfección como valor estético.

Suelo de baño con zellige Muthaman en dos colores, ZC204 blanco y ZC211 burdeos, colocado como alfombra delante de un mueble de lavabo antiguo
Zellige Muthaman en el suelo de un baño: la diferencia de tono y de brillo entre piezas es el material, no un defecto.

¿Por qué se craquela el esmalte del zellige?

Porque el esmalte y el barro no se contraen igual al enfriarse tras la cocción. El vidriado, más rígido, cede formando una red de microfisuras que se queda en la superficie y no llega al soporte cerámico. Es el mismo fenómeno que se ve en la loza antigua y, en el zellige, es un acabado buscado.

No compromete la pieza: solo da más superficie donde puede quedarse la grasa o el pigmento fuerte —café, cúrcuma, vino tinto— si se deja secar encima. Con los años eso se traduce en una pátina que oscurece el dibujo, y se previene limpiando en fresco, no fregando más fuerte después.

Distinto es la fisura estructural: atraviesa el esmalte y el barro, se nota con la uña y suele aparecer alineada en varias piezas seguidas. Ahí el problema no está en la pieza, está debajo.

¿Qué causa cada desperfecto y cómo se soluciona?

Los ocho casos que más se repiten, con su causa probable y la solución:

Síntoma Causa más probable Qué hacer
Red de grietas finas solo en el esmalte Craquelado: distinta dilatación de esmalte y barro No es un daño: limpieza con pH neutro y junta hidrofugada
La pieza suena hueca al golpearla Adhesivo insuficiente o colocación sin doble encolado Retirar la pieza, sanear el lecho y recolocar con adhesivo flexible
Fisura que atraviesa esmalte y barro Movimiento del soporte o falta de junta de dilatación Sustituir la pieza y revisar el soporte antes de repetir
Esquinas y cantos desconchados Golpes de obra o cortes hechos en seco Cortar con disco de diamante refrigerado por agua y proteger el paño durante la obra
Velo blanquecino sobre el esmalte Restos de lechada que han secado encima de la pieza Limpiador de restos de cemento sin ácido; nunca salfumán
Junta oscurecida, con moho o pulverulenta Falta de ventilación o junta sin sellar Rascar y rehacer la junta, ventilar y aplicar hidrofugante de junta
Mancha persistente en zellige sin esmaltar Porosidad del barro visto sin proteger Limpieza en profundidad e hidrofugante para cerámica porosa
Piezas que saltan en exterior tras el invierno Agua alojada en el poro que se congela y expande Reponer la pieza, rehacer la junta y corregir el encharcamiento antes de que vuelva el frío

Seis de los ocho se deciden en la obra, no en el uso.

¿Cómo se sustituye una pieza de zellige rota o suelta?

Sin desmontar el paño entero, pieza a pieza, respetando este orden:

  1. Golpea con el nudillo las piezas de alrededor: si suenan huecas varias seguidas, el problema es del lecho.
  2. Rasca la junta perimetral con rasqueta o multiherramienta hasta liberar los cuatro cantos.
  3. Rompe la pieza dañada desde el centro hacia fuera; así no arrastras las contiguas.
  4. Sanea el lecho: quita el adhesivo viejo y deja el soporte plano y sin polvo.
  5. Coloca la pieza nueva con adhesivo cementoso flexible y material también en su dorso (doble encolado), para compensar el espesor irregular del zellige.
  6. Ajusta el plano con la mano, no a golpe de maza: la cara vista debe quedar a ras aunque el reverso quede desigual.
  7. Deja fraguar el adhesivo según su fabricante —lo habitual, entre 24 y 48 horas—, rejunta con la misma lechada del paño y limpia el exceso en fresco con esponja húmeda.

El punto crítico no es técnico, es de color: dos piezas del mismo modelo cocidas en hornadas distintas rara vez coinciden, así que conviene guardar reserva de la caja original. Sobre la mezcla de rejuntado tienes más detalle en la guía de lechada para zellige.

¿Cómo se limpia el zellige sin estropear el esmalte?

Con agua templada, jabón neutro y un paño suave. Nada más. El esmalte es vítreo y no necesita producto especial; lo que estropea la limpieza agresiva son las juntas de cemento y los cantos de la pieza, que sí están descubiertos.

Rutina en cocina y baño:

  • Retira en fresco las salpicaduras de grasa, aceite y café.
  • Friega con jabón neutro diluido y aclara con agua limpia.
  • Seca con un paño: es lo que evita la cal en la ducha y en el frente de la grifería.
  • Una vez al año, revisa las juntas y repón el hidrofugante donde haya cedido.

Lo que no debe tocar el zellige:

  • Salfumán, ácido clorhídrico y desincrustantes de obra: se comen la junta de cemento y dejan el canto de la pieza al descubierto.
  • Antical ácido de uso continuado sobre las juntas.
  • Estropajo metálico, lana de acero y limpiadores en polvo abrasivos: rayan el brillo del esmalte de forma irreversible.
  • Vapor a presión sobre juntas recientes o deterioradas.
  • Lejía concentrada como limpiador habitual: blanquea el moho, pero degrada la junta a medio plazo.

Una precisión honesta: en nuestras actas, la resistencia química se ensayó sobre el barro terracota, no sobre el zellige. Sin ese dato medido para el esmalte, la recomendación se queda del lado prudente: pH neutro y prueba previa en zona poco visible.

¿Hay que sellar o hidrofugar el zellige?

La cara esmaltada no lo necesita: el vidriado ya es la barrera. Lo que sí conviene proteger es la junta de cemento y cualquier pieza sin esmaltar o cortada, porque ahí el barro queda a la vista y absorbe. De esa distinción depende que el paño envejezca bien.

Dato medido Valor Método
Absorción de agua del zellige esmaltado 10 × 10 cm 15,7 % (coeficiente medio) UNE-EN ISO 10545-3
Resistencia a la abrasión del zellige Defectos visibles a las 750 revoluciones: clase 3 UNE-EN ISO 10545-7
Absorción del barro terracota 15 × 5 cm (referencia) 16,9 % UNE-EN ISO 10545-3
Gres porcelánico (referencia de mercado) Por debajo del 0,5 % —

El dato consta en el acta nº 9103, con toma de muestra del 28/05/2024 sobre piezas de 100 × 100 × 12 mm, y hay una segunda acta, la nº 15847, para el formato de 5 × 15 cm. Las firma Elabora, laboratorio inscrito en el registro de la Junta de Andalucía con el número AND-L-155; los PDF completos están en la página de actas de ensayos de laboratorio.

Ese 15,7 % explica el comportamiento del material: el cuerpo cerámico bebe agua, el esmalte no. Mientras el agua no encuentre camino —junta sana, canto protegido, soporte impermeabilizado en duchas—, el paño aguanta.

¿Cómo cambia el mantenimiento de zellige según el clima: calor, humedad y heladas?

El zellige esmaltado no sufre por el sol ni por el aire seco; sufre por los cambios bruscos de temperatura y por el agua que se queda dentro del poro. Con eso en la cabeza, el mantenimiento cambia poco de un clima a otro.

Situación Riesgo real Medida
Calor y sol directo Choque térmico junto a fuegos y placas; el esmalte aguanta bien la radiación UV No apoyar cazuelas al rojo contra el paño ni enfriar con agua una superficie recalentada
Ambiente húmedo Moho, que aparece en la junta y casi nunca en el esmalte Ventilar a diario, secar la ducha y mantener el hidrofugante de junta al día
Heladas El agua alojada en el poro se congela, expande y desconcha la pieza desde dentro Junta impermeable, adhesivo de exterior y pendientes que evacuen el agua sin encharcar

Tres matices. El calor no es el problema —el zellige se cuece muy por encima de la temperatura de una cocina—, lo es el contraste: en zellige en chimeneas y estufas funciona bien siempre que no toque la llama directa. Si aparece moho, mira la junta antes que la pieza: el esmalte no es poroso, la lechada sí. Y a la intemperie la resistencia a las heladas no depende de la pieza suelta, sino de que el agua no llegue al barro, como explicamos en la guía de zellige en decoración de exteriores.

Poyete exterior revestido de zellige verde cubierto de nieve, junto a un felpudo, en un clima con heladas
Zellige verde en un poyete de exterior tras una nevada: el paño resiste si la junta está sana y el agua drena.

¿Qué errores de colocación provocan más desperfectos?

La mayoría de los problemas que acaban en una reparación se deciden antes de rejuntar. Los que más se repiten:

  • Soporte sin nivelar o sin impermeabilizar. En duchas y platos de obra la lámina impermeable va debajo, siempre: el zellige no es la impermeabilización.
  • Adhesivo rígido o mal dosificado. El espesor varía de pieza a pieza; sin doble encolado quedan huecos, y el hueco es el origen de la pieza suelta y de la rotura por golpe.
  • Cortar en seco. El disco de diamante refrigerado por agua deja el canto limpio; en seco, el esmalte salta.
  • Dejar secar la lechada sobre la pieza. En fresco sale con esponja; seca, exige productos que la junta no agradece.
  • Olvidar las juntas de dilatación en paños grandes, encuentros con otros materiales y suelos con calefacción radiante.
  • Pedir el material justo. Sin margen, el alicatador no puede descartar piezas y acaba colocando las peores.
  • Usarlo como pavimento de alto tránsito. Con defectos visibles a las 750 revoluciones en abrasión, es un material sobre todo de pared y de suelos de uso moderado.

Cuánto material pedir de más

Contar la merma es prevención pura. En Mjeddij de 10 × 10 cm entran 100 piezas por metro cuadrado y en un Bejemat de 15 × 5 cm, 134; un 15 % de más sobre 6 m² son entre 90 y 120 piezas de margen para elegir durante la colocación y dejar reserva. Las unidades por metro cuadrado de cada referencia están en la tabla de formatos de zellige.

Preguntas frecuentes sobre el mantenimiento del zellige

¿El craquelado del zellige es un defecto de fabricación?

No. Es la red de microfisuras que se forma en el esmalte al enfriarse, porque el vidriado y el barro se contraen a ritmos distintos. Se queda en la superficie, no atraviesa la pieza y no afecta a su resistencia. En el zellige artesanal se considera parte del acabado, igual que la variación de tono.

¿Se puede poner zellige en el suelo?

Sí, en zonas de tránsito moderado y con junta suficiente. El ensayo de abrasión lo sitúa en clase 3, con defectos visibles a las 750 revoluciones, así que no es el material para un local comercial. Además, el ensayo del péndulo necesita una zona de deslizamiento de 124 × 76 mm: en piezas pequeñas hay que ensayar sobre muestra ya colocada.

¿Qué productos no debo usar nunca para limpiar el zellige?

Salfumán y desincrustantes ácidos, antical ácido de forma continuada, estropajos metálicos y limpiadores en polvo. Los ácidos disuelven la junta de cemento y dejan el canto del barro descubierto; los abrasivos rayan el esmalte de forma irreversible. Con agua templada y jabón neutro basta para la limpieza diaria.

¿Hay que aplicar hidrofugante al zellige esmaltado?

En la cara vista no hace falta, porque el esmalte ya es impermeable. El hidrofugante se aplica sobre la junta de cemento y sobre las piezas sin esmaltar o cortadas, donde el barro queda expuesto. En duchas y encimeras conviene revisarlo una vez al año.

¿El zellige aguanta las heladas?

Depende del conjunto, no de la pieza. Con una absorción media del 15,7 % según la UNE-EN ISO 10545-3, el barro admite agua; si se congela dentro, desconcha el esmalte. Con junta impermeable, adhesivo de exterior, soporte estable y buena evacuación del agua, el paño resiste el invierno.

¿Puedo reponer una pieza rota años después y que case el color?

El color y el brillo varían entre hornadas, así que la coincidencia exacta no está garantizada nunca. Lo práctico es guardar reserva de la caja original; si no queda, se busca la referencia más próxima y se sustituye empezando por la zona menos visible. Envíanos fotos y el formato y te decimos qué opciones hay.

Si estás diagnosticando un paño, fotografía la zona dañada, mide una pieza entera y anota el color: con esos tres datos podemos decirte si es un desperfecto o el carácter del material y qué reposición encaja. Consulta qué referencias hay disponibles en zellige en stock o repasa la gama completa de azulejos zellige artesanales.

Solicitar presupuesto

Solicitar presupuesto
Imagen de Equipo Demosaica

Equipo Demosaica

Equipo de Demosaica, taller de baldosa hidráulica, zellige y terracota en Sevilla. Escribimos a partir de lo que fabricamos e instalamos: materiales, procesos, colocación y mantenimiento.
AntDescubre el Terrazo Hidráulico: Historia y Aplicaciones Modernas
Baldosas hidráulicas para locales comerciales con alto tránsitoSiguiente

Artículos relacionados

demosaica zellige

Zellige en exteriores: dónde funciona, dónde no y cómo colocarlo

07/07/2026

Cómo combinar baldosas hidráulicas y zellige en un mismo proyecto

09/06/2026

Ideas para mejorar tu hogar con zellige en interiores

02/06/2026

Contacto

Nuestros catálogos

  • Catálogo de Baldosa hidráulica
  • Catálogo de Zellige

Documentos

  • Manual de mantenimiento y colocación
  • Ensayos

Secciones

  • Baldosas hidráulicas
  • Azulejos zellige
  • Baldosas terracota
  • Otros productos

Legales

  • Aviso legal
  • Condiciones de venta y garantías
  • Política de privacidad
  • Política de cookies

Síguenos

  • Facebook
  • Instagram
logo_blanco-240x300.png

Suelos Hidráulicos Demosaica S.L.
CIF B-91637041
C. Arquitectura, 5, Torre 8, Local 18, 41015 Sevilla
Email: contacto@demosaica.com
Telf: 954 21 21 24

Horario: 8:30 – 14:00 | 15:30 – 18:00 (L-J) | 08:30 – 14:30 (V) | Julio y Agosto: 8:00 – 15:00 (L-V)

No olvide pedir cita previa para visitarnos.

  • Baldosas hidráulicas
  • Zellige
  • Terracota
  • Otros productos
  • Blog
  • Contacto
  • Español
Contacto
Contacto