Un tejado de tejas artesanales se hace en tres fases: preparar un faldón con la pendiente que exige el CTE (32 % en teja curva sin lámina impermeable), colocar las tejas del alero a la cumbrera bien solapadas —canales boca arriba y cobijas a caballo— y fijar y rematar alero, cumbrera y limas. La teja artesanal se moldea a mano y se cuece entre 980 y 1.050 °C.
¿Qué es una teja artesanal y en qué se diferencia de una industrial?
Una teja artesanal es una pieza de arcilla moldeada a mano, una a una, secada al aire y cocida en horno. La industrial se extruye o se prensa en serie y sale con medidas y tono uniformes; la artesanal varía unos milímetros de una pieza a otra y conserva las marcas del moldeo.
Esa variación no es un defecto: es la seña del producto. Las tejas artesanales de Demosaica se fabrican a mano, pieza a pieza, en cinco tamaños, desde unos 9,5 × 7 cm hasta unos 35,5 × 19,5 cm. Las medidas son aproximadas y el tono puede variar algo, porque se hacen como se han hecho toda la vida. Las muestras del taller son piezas esmaltadas en blanco, verde y azul.

- Materia prima: arcilla natural cribada, frente a mezclas industriales molidas y aditivadas.
- Moldeo: a mano, sobre molde y galápago, frente a extrusión o prensado mecánico.
- Regularidad: la artesanal obliga a clasificar las piezas por tamaño y a replantear con cuidado.
- Dónde encaja: la artesanal, en rehabilitación, edificios protegidos, cubiertas pequeñas y coronación de muros; la industrial, en cubiertas grandes.
¿Cómo se fabrican las tejas artesanales de arcilla?
Se fabrican cribando la arcilla, amasándola con agua hasta obtener un barro plástico, moldeándolo a mano sobre un molde curvo, secando la pieza al aire y cociéndola en horno: el mismo principio que la terracota o el zellige.
- Cribado. Se retiran piedras y raíces; en las tejerías tradicionales la tierra de cantera llegaba a traer un 25 % de piedra. De su plasticidad depende que la teja no se agriete al secar.
- Amasado. Se añade agua en la amasadora —antes se amasaba a pie descalzo dentro de una balsa— hasta lograr un barro homogéneo y sin bolsas de aire.
- Moldeo. Se aprieta la pella en un molde de madera, se enrasa con la mano y se curva la pieza sobre un galápago, un molde convexo. En las tejas antiguas se ven aún las huellas del tejero.
- Secado. A la sombra, sin que las piezas se toquen: en un tejar tradicional, unos ocho días. Hornear una pieza húmeda es la forma más rápida de que reviente.
- Esmaltado (solo en tejas vidriadas). Un baño de esmalte que en el horno funde y forma una capa vítrea sobre la cara vista.
- Cocción. Entre 980 y 1.050 °C; con subida y enfriamiento, el ciclo ronda las 45–52 horas. En los hornos de leña antiguos la hornada tardaba unos seis días en cocer y otros seis en enfriarse.
- Deshornado. Se descartan las piezas fisuradas o mal cocidas —suenan apagadas al golpearlas— y el resto se embala en palés.
La Diputación Foral de Gipuzkoa conserva una descripción del trabajo de los tejeros tradicionales. La misma lógica, aplicada a un azulejo, está en el proceso artesanal de fabricación del zellige.
¿Qué tipos de teja existen y cuántas necesitas por metro cuadrado?
Los tipos más usados en España son la curva o árabe, la mixta, la plana (marsellesa o alicantina) y la plana con encaje. La cantidad por m² va de unas 9 piezas en teja mixta grande a más de 30 en teja curva, y la pendiente mínima de cada una la fija la tabla 2.10 del CTE DB-HS 1.
| Tipo de teja | Sistema | Formato habitual | Piezas por m² (canal + cobija) | Pendiente mínima CTE sin lámina |
|---|---|---|---|---|
| Curva o árabe | Canal + cobija sueltas | 40–50 × 15–21 cm | 25–36 | 32 % |
| Mixta y plana monocanal | Pieza única con encaje | 43–50 × 26–30 cm | 9–14 | 30 % |
| Plana marsellesa o alicantina | Encaje lateral | 40 × 25 cm aprox. | 12–16 | 40 % |
| Plana con encaje | Encaje en los cuatro lados | Varía por fabricante | Varía por fabricante | 50 % |
| Artesanal de barro (Demosaica) | Canal + cobija | 5 tamaños, de 9,5 × 7 a 35,5 × 19,5 cm aprox. | Según pieza y solape | 32 % (se coloca como teja curva) |
Formatos y piezas por m² son orientativos, de fichas de fabricantes. Las pendientes son las de la tabla 2.10 del CTE DB-HS 1 para faldones de menos de 6,5 m, exposición normal y situación climática desfavorable, sin capa de impermeabilización; fuera de ahí se toman de la UNE 136020 o la UNE 127100.
Ojo con las cifras que circulan: unas fuentes dan 9 piezas por m² en teja curva y otras más de 30, según cuenten solo las canales o también las cobijas. Aquí contamos las dos. Para calcularlo tú mismo, divide 100 cm entre la distancia entre ejes de canal y 100 cm entre la longitud útil (el largo menos el solape); multiplica ambas cifras y dóblalas. Con una teja de 40 cm, 10 cm de solape y 20 cm entre ejes salen unas 33 piezas por m². Añade un 5–10 % para cortes y roturas.
¿Cómo hacer un tejado de tejas artesanales paso a paso?
Se hace de abajo arriba: primero estructura y pendiente, después soporte, aislamiento y lámina, y por último las tejas del alero a la cumbrera. Estos son los pasos, con las medidas que exige el Documento Básico HS 1 del Código Técnico.
- Comprueba estructura y pendiente. Vigas y correas deben soportar la cubierta terminada (solo la teja curva ronda los 45–50 kg/m²) y el faldón necesita un 32 % de pendiente como mínimo. Con menos, la lámina impermeable deja de ser opcional.
- Prepara un soporte continuo. Tablero, rasillón cerámico sobre tabiquillos o placa: limpio, seco y sin resaltos. Sobre él se marcan alero y cumbrera.
- Aísla, impermeabiliza y ventila. Aislante y, encima, lámina impermeable; si es bituminosa, de PVC o de EPDM, por encima del 15 % de pendiente el CTE exige fijarla mecánicamente. Deja cámara ventilada bajo teja: entrada en el alero, salida en la cumbrera y entre 3 y 30 cm² de aberturas por m² de cubierta.
- Replantea las hiladas. Calcula cuántas caben con el solape elegido (en teja curva, 7–15 cm según pendiente y exposición) y ajústalo para que la última llegue completa a la cumbrera: la teja de arriba no se corta.
- Arranca por el alero. La primera hilada se recalza para que quede con la misma pendiente que las siguientes, y las tejas vuelan sobre el alero 5 cm como mínimo y media pieza como máximo. Con teja artesanal, clasifica antes las piezas y reserva las mayores.
- Coloca las canales. Boca arriba, con la parte ancha hacia el alero, de abajo arriba y montando siempre la de arriba sobre la de abajo. Por hiladas completas, no por columnas.
- Coloca las cobijas. Boca abajo, a caballo sobre la junta de dos canales, con la parte ancha hacia la cumbrera. Fija las de alero, borde lateral y última hilada, y una proporción del resto según pendiente y viento.
- Remata cumbrera, limatesas y limahoyas. En cumbrera y limatesas van piezas especiales que solapan 5 cm como mínimo sobre ambos faldones, y tanto ellas como la última hilada deben quedar fijadas. En las limahoyas va un canalón o babero: las tejas vuelan 5 cm sobre él y las de los dos faldones se separan 20 cm. Los encuentros con muros y chimeneas se protegen con una banda de 25 cm por encima del tejado.
- Canalón y revisión. El canalón necesita un 1 % de pendiente hacia el desagüe y las tejas deben volar 5 cm sobre él. Repasa el faldón tras la primera lluvia fuerte: ahí aparecen las cobijas mal asentadas.

¿Con mortero, con espuma o en seco? Así se fijan las tejas
Hoy la teja curva se coloca casi siempre en seco y se fijan solo las piezas que lo necesitan: alero, bordes, última hilada, cumbrera, limas y parte de las cobijas. Recibir toda la cubierta con mortero se reserva para restauraciones y faldones muy expuestos.
- A tejavana (en seco). Tejas sueltas sobre tablero o cañizo, fijadas solo en los puntos singulares. Cubierta ligera, ventilada y fácil de reparar pieza a pieza.
- A torta y lomo (con mortero). La canal se asienta sobre una torta y la cobija sobre un lomo. Aguanta viento y pendientes fuertes, pero pesa más, ventila peor y obliga a romper piezas para reparar. Mortero de albañilería, nunca cemento puro: fisura y mancha la teja.
- Con espuma de poliuretano. Un cordón bajo canales y cobijas: rápido y ligero, solo con productos homologados para teja y fijando además alero, última hilada y cumbrera.
- Con ganchos, clips o tornillos. Fijación mecánica sobre rastrel o tablero, la más segura en faldones largos, pendientes altas y zonas de viento fuerte.
El CTE no da un porcentaje: su apartado 2.4.3.6 exige fijar una cantidad de piezas suficiente según la pendiente, la altura máxima del faldón, el tipo de pieza, el solape y la ubicación del edificio. Lo que sí obliga siempre es a fijar la última hilada, la cumbrera y las limatesas.
¿Dónde se usan las tejas artesanales además del tejado?
Se usan para coronar muros y tapias, cubrir porches, cenadores y casetas, rematar chimeneas y tejadillos sobre puertas y ventanas, y como pieza decorativa. Su gama de tamaños pequeños y el esmalte las hacen más versátiles que una teja industrial.

La coronación de muros es el uso más agradecido: dos hiladas a canal y cobija protegen de la lluvia un muro de ladrillo o mampostería y le dan un remate que en Andalucía se ve en patios y cerramientos de fincas. En una reforma de casa rural, la teja esmaltada en verde combina con el ladrillo visto, la cal y los suelos de barro sin caer en el pastiche.
La teja vidriada tiene tradición larga: cubre alminares, medersas y fuentes en Marruecos, como vimos en nuestro viaje a Marrakech, y asoma en los remates de la arquitectura regionalista de Sevilla, la misma tradición de los azulejos sevillanos. Combina bien con un suelo de terracota o barro cocido o con un zócalo de zellige en exterior.
El esmalte vitrifica en el horno y sella la cara vista, pero el soporte de barro sigue siendo poroso por el reverso y los cantos: en nuestros ensayos, el barro terracota de 15 × 5 cm dio una absorción media del 16,9 % y el zellige esmaltado, un 15,7 % (UNE-EN ISO 10545-3, en las actas de ensayo completas). Por eso, en zonas con heladas, las piezas de barro visto conviene hidrofugarlas: el agua del poro se expande al congelarse y rompe la pieza desde dentro.
Errores frecuentes al hacer un tejado de tejas
Casi ninguna gotera viene de la teja, sino de la colocación. Los fallos más repetidos:
- Colocar la teja con menos pendiente de la que admite el sistema y sin lámina impermeable debajo.
- Recibir todas las tejas con mortero de cemento: cubierta pesada, sin ventilar y con piezas que hay que romper para cambiar una.
- Escatimar solape: por debajo de 7 cm en teja curva, el viento mete agua bajo la cobija.
- Empezar sin replantear: las hiladas salen torcidas y la última no cierra en la cumbrera.
- No recalzar la primera hilada del alero: queda con menos pendiente y filtra por la junta.
- Olvidar la ventilación bajo teja: condensaciones, moho y aislante mojado.
- Subir tejas artesanales sin clasificarlas por tamaño.
- Pisar las tejas ya colocadas: se trabaja sobre tablones y se pisa solo en los apoyos.
Preguntas frecuentes sobre tejados de tejas artesanales
¿Cuántas tejas árabes hacen falta por metro cuadrado?
Entre 25 y 36 piezas por m² contando canales y cobijas, según el largo de la teja y el solape. Con teja de 40 cm y 10 cm de solape salen unas 33; con tejas de 45–50 cm bajan a 25–30, y la cubierta pesará unos 45–50 kg/m² solo de teja. En teja artesanal, mide la pieza real y añade un 5–10 % de reserva.
¿Qué pendiente mínima necesita un tejado de teja curva?
El CTE DB-HS 1 fija un 32 % para teja curva cuando la cubierta no lleva capa de impermeabilización, en faldones de menos de 6,5 m y exposición normal. Para la teja mixta y la plana monocanal el mínimo baja al 30 %. Con lámina bajo teja pueden admitirse pendientes menores siguiendo la UNE 136020.
¿Se puede hacer un tejado de tejas sin mortero?
Sí, y es lo habitual. Las tejas apoyan sueltas sobre el soporte y se fijan con ganchos, tornillos o espuma solo en alero, bordes, última hilada, cumbrera y limas, más parte de las cobijas si hay viento o mucha pendiente. La cubierta queda más ligera, ventilada y fácil de reparar.
¿Cómo se hacen las tejas artesanales?
Con arcilla cribada y amasada con agua, que se moldea a mano en un molde de madera y se curva sobre un galápago. La pieza se seca al aire durante días, se esmalta si va vidriada y se cuece entre 980 y 1.050 °C, en un ciclo de unas 45 a 52 horas. Cada teja es distinta porque no hay dos moldeos iguales.
¿Las tejas esmaltadas necesitan hidrofugante?
En la cara vista, no: el esmalte vitrifica en el horno y sella la superficie. El soporte de barro sí es poroso por el reverso y los cantos —nuestro zellige esmaltado dio un 15,7 % de absorción y el barro terracota un 16,9 %—, así que en climas con heladas conviene hidrofugar las piezas de barro visto.
¿Se pueden reutilizar tejas viejas de barro?
Sí, y es habitual en rehabilitación. Se limpian, se descartan las fisuradas, exfoliadas o con sonido apagado al golpearlas, y se colocan como cobijas, que es la parte vista, usando teja nueva como canal. Así el tejado conserva la pátina y la pieza que conduce el agua es la nueva.
Si piensas en un tejado, una coronación de muro o un porche con teja hecha a mano, mira las tejas artesanales esmaltadas de nuestro catálogo y pide muestras; plazos, colores y cantidades mínimas se consultan con el taller. También puedes visitar nuestro showroom de Sevilla con cita previa.



