Los azulejos zellige son piezas de arcilla esmaltada, cocidas y cortadas a mano en Marruecos, con las que se componen mosaicos geométricos desde el siglo X. Cada pieza varía en tono, brillo y medida: esa irregularidad es su sello. Aquí explicamos qué es el zellige, cómo se fabrica, en qué se diferencia de la cerámica «efecto zellige» y cómo aplicarlo en baños, cocinas, suelos y exteriores.

¿Qué es el zellige?
El zellige es un azulejo de terracota esmaltada, fabricado y cortado a mano en Marruecos, que se coloca suelto o combinado en mosaicos geométricos. La palabra viene del árabe y significa «pequeña piedra pulida»: cada pieza es, literalmente, una tesela cortada a golpe de martillo.
Aparece en Marruecos hacia el siglo X, en blanco y tonos tierra; a partir del siglo XIV se incorporan el verde, el azul y el amarillo, y con ellos los grandes alicatados de las madrasas de Fez. La misma técnica cruzó a al-Ándalus: los zócalos de la Alhambra y del Alcázar de Sevilla son alicatados de piezas cortadas a mano, hermanos directos del zellige marroquí.
Hoy, quien busca «azulejos zellige» suele pensar en la pieza suelta, el cuadrado de 10×10 cm o el rectángulo tipo Bejemat, colocada casi a hueso en un baño o una cocina, más que en el mosaico de estrellas tradicional. Las dos cosas son zellige: una es el material y la otra, una forma de componerlo. Y una aclaración: el zellige es cerámica, arcilla cocida y esmaltada; la baldosa hidráulica es cemento prensado sin cocción.
Lo reconocerás por cuatro rasgos:
- Esmalte brillante con ondulaciones y burbujas que mueven la luz.
- Tono no uniforme: en un mismo color conviven piezas más claras y más oscuras.
- Bordes cortados y biselados a mano, con ligeras diferencias de medida.
- Base de barro rojizo visible en el canto y en el reverso.
¿Cómo se fabrica el zellige a mano?
El zellige se fabrica con arcilla moldeada a mano, secada al sol, cocida, esmaltada por una cara y vuelta a cocer; después cada pieza se corta a martillo hasta su forma final. Todo el proceso es manual, y por eso no hay dos piezas iguales. En el artículo sobre el proceso artesanal de fabricación del zellige lo contamos con imágenes del taller.
- Preparación de la arcilla. Se tritura, se remoja y se amasa hasta obtener una pasta homogénea; la de la zona de Fez es la más apreciada.
- Moldeado y secado. La pasta se extiende en moldes cuadrados, se alisa a mano y se seca al sol.
- Primera cocción. Las placas crudas salen del horno convertidas en bizcocho de terracota.
- Esmaltado. Cada pieza se baña por la cara vista con esmalte de un solo color.
- Segunda cocción. Fija el esmalte; aquí nacen las variaciones de tono, las burbujas y el craquelado.
- Dibujo de la forma. Con un pincel se marca sobre el esmalte el contorno que se va a cortar: cuadrado, rectángulo, estrella, triángulo.
- Corte con el menqach. Un martillo afilado con el que el maestro artesano recorta la forma a golpes secos.
- Biselado. Con un martillo más pequeño se rebaja el canto por el reverso para que las piezas encajen casi a hueso sin que el esmalte choque.
Del azulejo suelto al mosaico zellige
Los paneles tradicionales, estrellas de ocho, doce o dieciséis puntas rodeadas de lazos, se montan boca abajo: el artesano coloca las piezas con el esmalte contra el suelo siguiendo el dibujo, vierte mortero por detrás y, al fraguar, obtiene una placa que se instala de una vez. Es la técnica de las fuentes, los zócalos y las columnas de los riads. En Demosaica, además de la pieza suelta, tenemos placas, cenefas y zellige tallado para quien busca ese mosaico tradicional.
¿Qué diferencia hay entre el zellige auténtico y la cerámica «efecto zellige»?
El zellige auténtico es barro esmaltado y cortado a mano, con absorción de agua alta y piezas todas distintas; la cerámica «efecto zellige» es gres o porcelánico industrial que imita esa irregularidad con impresión digital, con absorción casi nula y piezas calibradas. Se parecen en la foto; no se parecen en la mano ni en la obra.
Buena parte de lo que aparece al buscar «azulejos zellige» son estas imitaciones: colecciones de 10×10 cm con una docena de tonos y bordes ligeramente irregulares. No son malas, son porcelánico y funcionan en suelos de mucho paso y en exteriores con heladas, pero repiten el mismo patrón cada pocas piezas y no tienen la profundidad del esmalte cocido sobre barro.
| Característica | Zellige artesanal | Cerámica «efecto zellige» |
|---|---|---|
| Material | Arcilla cocida y esmaltada a mano | Gres o porcelánico prensado industrial |
| Absorción de agua | 15,7 % (pieza de 10×10 cm, UNE-EN ISO 10545-3) | Por debajo del 0,5 % en porcelánico |
| Variación entre piezas | Todas distintas en tono, brillo y medida | Patrón repetido, calibre uniforme |
| Junta | Mínima o a hueso, sin crucetas | Junta estándar con crucetas |
| Uso en suelo | Vivienda con tránsito moderado (abrasión clase 3) | Según la clase PEI de cada modelo, hasta tránsito intenso |
| Uso en exterior | Solo con hidrofugante y sin heladas fuertes | Sí, si el modelo es resistente a la helada |
| Reposición | Pieza a pieza, sin depender de una colección | Depende de que la colección siga en catálogo |
¿Dura menos el zellige? En pared, no: el esmalte cocido sobre barro aguanta siglos, como demuestran las madrasas de Fez. En suelo, la cerámica industrial gana en dureza. Y lo que más decide la vida útil de ambos es la colocación: un zellige sobre un soporte sin impermeabilizar falla antes que un porcelánico bien puesto, y al revés.
Los datos de nuestro zellige están en las actas de ensayo publicadas: absorción de agua del 15,7 % (UNE-EN ISO 10545-3) y resistencia a la abrasión de clase 3, con defectos visibles a las 750 revoluciones (UNE-EN ISO 10545-7), sobre pieza esmaltada de 100 × 100 × 12 mm. Es el acta nº 9103 del laboratorio Elabora, inscrito en el registro de la Junta de Andalucía con el número AND-L-155.
Sobre el precio: el zellige artesanal cuesta más por metro cuadrado que una imitación y su colocación lleva más horas. A cambio, una pieza rota se sustituye por otra del mismo color sin depender de que una fábrica mantenga la colección. Consulta precios y plazos con el taller.
¿Qué formatos y colores tiene el zellige?
El formato clásico del zellige es el cuadrado de 10×10 cm. Después vienen los rectángulos tipo Bejemat (de 30×10 a 10×5 cm), los cuadrados pequeños de 5×5 y 3×3 cm y las piezas cortadas para mosaico. Con cada formato cambia el número de piezas por metro cuadrado, y con él el precio y las horas de colocación.
| Familia | Ref. | Medidas (cm) | Peso por pieza | Piezas por m² |
|---|---|---|---|---|
| Mjeddij (cuadrado) | ZS01 | 15 × 15 × 1,6 | 0,30 kg | 45 |
| Mjeddij (cuadrado) | ZS02 | 10 × 10 × 1 | 0,16 kg | 100 |
| Mjeddij (cuadrado) | ZS03 | 5 × 5 × 1 | 0,05 kg | 400 |
| Mjeddij (cuadrado) | ZS04 | 3 × 3 × 1 | 0,02 kg | 1.111 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS11 | 30 × 10 × 1,8 | 1,00 kg | 34 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS12 | 20 × 10 × 1,8 | 0,60 kg | 50 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS13 | 15 × 7,5 × 1,8 | 0,37 kg | 89 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS14 | 20 × 5 × 1,5 | 0,39 kg | 100 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS15 | 15 × 5 × 1,5 | 0,18 kg | 134 |
| Bejemat (rectángulo) | ZS16 | 10 × 5 × 1 | 0,09 kg | 200 |
| Darj (pieza de mosaico) | ZS51 | 10 × 10 × 1 | 0,08 kg | 200 |
| Kora 6 (pieza de mosaico) | ZS61 | 14 × 12,2 × 1 | 0,30 kg | 78 |
Las medidas son orientativas: por el corte manual, cada pieza puede variar ligeramente. La tabla completa de formatos de zellige incluye también Nzik, Chakar, Fekroun, Ders y Kora 8, con sus pesos y unidades por metro cuadrado. Entre los rectángulos, el Bejemat de 20×10 cm (ZS12), con 1,8 cm de grueso y 50 piezas por m², es el más versátil: a matajunta, en espiga o en vertical.
La carta de colores de zellige va de los blancos y crudos a los verdes, azules, rosas y terracotas, con el acabado brillante característico. Como el tono no es uniforme, pide muestra física antes de decidir: en pantalla, un verde botella y un verde salvia se confunden; en mano, no.
Zellige metalizado: oro, plata, bronce e iridiscente
Además del zellige tradicional, en Demosaica hemos desarrollado una colección de zellige metalizado en cuatro acabados, oro, plata, bronce e iridiscente, obtenidos por vaporización de metales sobre la pieza esmaltada, en 10×10 y 5×5 cm (otros formatos, por encargo). Al ser artesanal, presenta variaciones de calibre, textura, diseño y tono que no son motivo de reclamación. Consulta disponibilidad y plazos con el taller.

Pide un trato aparte: se manipula con cuidado para no rayarlo, se fija con las piezas limpias y secas usando un adhesivo flexible tipo Elasticer de Fixcer o similar, se corta con disco refrigerado por agua y se limpia solo con bayeta suave húmeda y jabón neutro. Los detergentes enérgicos y los estropajos abrasivos lo dañan de forma irreversible; los restos de adhesivo o lechada se retiran con esponja y agua abundante antes de que endurezcan.

¿Cuánto zellige necesitas?
Multiplica los metros cuadrados por las piezas por m² del formato y añade entre un 10 % y un 15 % para cortes, roturas y selección de tonos. Un frente de cocina de 4 m² en Mjeddij 10×10 (100 piezas/m²) son 400 piezas; con el 10 % de margen, 440. El mismo frente en Bejemat 15×5 (134 piezas/m²) son 536 piezas, unas 590 con margen. Consulta con el taller los mínimos de pedido y qué formatos hay en stock antes de cerrar la cantidad.
¿Dónde se pueden usar los azulejos zellige? Baños, cocinas, suelos y exterior
El zellige funciona en cualquier pared interior, incluidas duchas y frentes de cocina; en suelo, solo en zonas de vivienda con tránsito moderado y con hidrofugante; en exterior, en climas sin heladas fuertes y con el soporte impermeabilizado. Lo que decide cada caso es su absorción de agua, que es alta.
Baños y duchas
Es su hábitat natural. En paredes de ducha se coloca sin problema si el soporte lleva una lámina o un mortero impermeabilizante: el zellige no impermeabiliza por sí mismo, y el agua que entra por las juntas debe encontrar una barrera detrás. En el plato de ducha, mejor evitarlo: el esmalte brillante mojado resbala, y el Código Técnico (DB-SUA 1) exige clase 3 de resistencia al deslizamiento en duchas.


Cocinas
El frente entre la encimera y los muebles altos es el uso más agradecido: superficie pequeña, luz rasante que saca partido al esmalte y limpieza fácil. El esmalte aguanta grasa y salpicaduras; lo que hay que proteger es la lechada, que conviene hidrofugar. Junto a una placa de gas o una estufa tampoco hay problema: es cerámica cocida a alta temperatura.
Suelos
En Marruecos el zellige de suelo se ha combinado siempre con mármol o barro, como en la foto que abre este artículo. En vivienda funciona en baños, dormitorios y zonas de paso moderado: la pieza ensayada da clase 3 de resistencia a la abrasión, suficiente para uso residencial pero no para un local comercial ni una entrada desde la calle. Elige piezas de mayor grueso (Bejemat de 1,8 cm o Mjeddij de 15×15 y 1,6 cm), hidrofuga tras el rejuntado y asume que el brillo se matiza con el uso. Para tránsito intenso, la baldosa hidráulica o el terrazo son mejor opción.
Exteriores, patios y fuentes
El zellige nació en patios y fuentes, y en Marruecos sigue revistiéndolas con mosaicos verdes y blancos. Pero es poroso: absorbe un 15,7 % de agua, y el agua que se hiela dentro del poro rompe la pieza desde dentro. En climas como el de Sevilla, con heladas raras, se puede usar en fachadas, muretes, bancos y fuentes; en zonas de heladas fuertes, no lo recomendamos. Siempre con soporte impermeabilizado, adhesivo y lechada de exterior e hidrofugante renovado. El sol no le afecta: el esmalte no pierde color. Más ideas en zellige en la decoración de exteriores.


En proyectos reales con zellige: baños, cocinas, escaleras y patios recogemos obras terminadas con el formato y el color de cada una.
¿Cómo se coloca el zellige paso a paso?
El zellige se coloca con adhesivo cementoso flexible sobre un soporte plano e impermeabilizado, pieza a pieza, sin crucetas y con junta mínima, y se rejunta con una lechada fina de tono parecido al esmalte. Es más lento que colocar un azulejo calibrado: hay que mezclar tonos, compensar diferencias de medida y limpiar sobre la marcha.
- Prepara el soporte. Plano, limpio, seco y, en duchas, cocinas y exterior, impermeabilizado. Las irregularidades del soporte se suman a las de la pieza.
- Abre varias cajas y mezcla piezas para que las variaciones de tono se repartan y no formen manchas.
- Replantea en seco un metro cuadrado. Decide el aparejo (a hueso, a matajunta, en espiga, en vertical) y cómo compensar las diferencias de medida.
- Encola con adhesivo cementoso flexible (clase C2 S1 en zonas húmedas) y peina. En piezas de 1,8 cm de grueso o en exterior, doble encolado: soporte y reverso de la pieza.
- Coloca a mano, sin crucetas. Junta de 1 a 2 mm, o a hueso si buscas el efecto tradicional. Ajusta cada pieza mirando el conjunto, no la pieza.
- Limpia el adhesivo que rebosa con esponja y agua abundante antes de que endurezca; seco sobre el esmalte se quita mal y raya.
- Corta con disco de diamante refrigerado por agua. En esquinas vistas, corte a inglete; suaviza los cantos con una lima de diamante.
- Rejunta a las 24 horas con lechada cementosa fina de tono similar al esmalte. Con zellige claro y lechada oscura, protege antes con un sellador: el pigmento se mete en el craquelado y en los poros del canto.
- Limpia y protege. Retira los restos de lechada con esponja húmeda, termina con paño seco y, pasados unos días, aplica hidrofugante en zonas húmedas y exterior.
Sobre la lechada hay un artículo entero, secretos de la lechada para zellige: qué color elegir, cementosa o epoxi y cómo evitar que manche el esmalte. Es lo que más cambia el resultado final. Con zellige metalizado, sigue además las indicaciones del apartado anterior.
¿Cómo se limpia y mantiene el zellige?
El zellige se limpia como cualquier azulejo esmaltado: agua, jabón neutro y bayeta o esponja suave. Lo que necesita atención es la lechada y el hidrofugante en zonas húmedas, no la pieza.
- Limpieza habitual: agua tibia con jabón neutro; seca con paño para evitar cercos de cal sobre el brillo.
- Evita: estropajos abrasivos, lejía concentrada, antical ácido y limpiadores en polvo; apagan el brillo del esmalte y atacan la lechada cementosa.
- Craquelado: la red de microfisuras del esmalte es normal en el zellige, no un defecto; en cocinas, un sellador la protege de las manchas de grasa.
- Hidrofugante: renuévalo cuando el agua deje de perlar sobre las juntas en duchas, encimeras y exterior.
- Roturas o desprendimientos: se sustituyen pieza a pieza; guarda una caja de reserva del mismo pedido para que el tono case.
Si aparecen manchas, saltados de esmalte o piezas que se mueven, en desperfectos en el zellige: causas y soluciones explicamos de dónde vienen y cómo se arreglan.
Preguntas frecuentes sobre los azulejos zellige
¿El zellige es cerámica?
Sí. El zellige es cerámica en sentido estricto: arcilla moldeada, cocida y esmaltada, que se ensaya con las normas de baldosas cerámicas (serie UNE-EN ISO 10545). Lo que lo distingue de un azulejo industrial no es el material, sino el proceso: se moldea, se esmalta y se corta a mano, pieza a pieza. No hay que confundirlo con la baldosa hidráulica, que es cemento prensado sin cocer.
¿Se puede poner zellige en el suelo?
En vivienda, sí, con condiciones: zonas de tránsito moderado, piezas de mayor grueso, hidrofugante tras el rejuntado y asumir que el brillo se matiza con el uso. Nuestro zellige ensayado tiene resistencia a la abrasión de clase 3, adecuada para uso residencial pero no para locales comerciales ni accesos desde la calle. En platos de ducha y suelos que se mojan, el esmalte brillante resbala: mejor otro material.
¿Sirve el zellige para exterior o para una piscina?
En fachadas, muretes, bancos y fuentes de climas sin heladas fuertes, sí, con soporte impermeabilizado, adhesivo y lechada de exterior e hidrofugante. Absorbe un 15,7 % de agua, así que donde hiela el agua congelada en el poro puede romperlo. En piscinas no lo recomendamos sin consultar antes: la inmersión permanente y los productos químicos del agua piden un material de absorción muy baja.
¿Por qué las piezas de zellige llegan con tonos y medidas distintos?
Porque cada pieza se esmalta y se cuece en hornos tradicionales y se corta a mano. Dentro de un mismo color hay piezas más claras, más oscuras, con más o menos brillo y de medida ligeramente distinta. No es un defecto ni motivo de reclamación: es lo que define al zellige frente a la cerámica industrial. Para que el conjunto quede uniforme, mezcla piezas de varias cajas al colocar.
¿Qué junta y qué lechada lleva el zellige?
Junta mínima, de 1 a 2 mm, o a hueso si se busca el efecto tradicional; nunca crucetas, porque las medidas varían. La lechada, cementosa y fina, de un tono parecido al esmalte: una lechada muy oscura sobre zellige claro se mete en el craquelado y ensucia. Si hay mucho contraste, sella antes de rejuntar, y retira los restos con esponja húmeda sin dejar que sequen.
¿Cuánto cuesta el zellige artesanal?
Depende del formato, del color y del tipo de pieza. Los formatos pequeños (5×5, 3×3 y piezas de mosaico) multiplican las unidades por metro cuadrado y las horas de colocación, y el zellige tallado o las placas se presupuestan aparte. Pide presupuesto al taller con las medidas y el formato de tu proyecto, y pregunta por el zellige en stock.
Si estás valorando zellige para un baño, una cocina o un patio, elige formato y color en el catálogo de azulejos zellige y pide muestras físicas: el tono real solo se ve en mano. En nuestro showroom de Sevilla puedes ver formatos y colores con cita previa.



